Quinta semana en Toronto

Llegó la última semana del viaje y el momento de quemar toda la pólvora.
Lo primero que hay que hacer antes de un viaje es saber como te vas a mover, y para eso hay que calcular los costes, el tiempo y los beneficios e inconvenientes.
Lo resumiré en que alquilando un coche no hay que estar pendiente de horarios ni esperas ni peso del equipaje, que se disfruta del paisaje y paras cuando quieres, que sale mas barato que el avión ($50 por día) y si vas en un coche de lujo como el Chrysler 300 de 292 CV (si, oferta, $50 por día) ¿que mas se puede pedir?.

Día 29
Día 30
Día 31
Día 34
FIN

Día 29 – Cataratas del Niágara
La foto del día:

Niagara es el río que produce estas impresionantes cataratas. Además constituye una frontera geográfica entre Canadá y EEUU y las dos ciudades del mismo nombre (Niagara Falls) de cada país que se encuentran a ambos lado del río. Niagara Falls de Canadá es una ciudad casi totalmente turística, tiene 3 grandes casinos, parque de atracciones, museos, restaurantes y tiendas; esto se debe principalmente a que es el mejor lado desde donde ver las cataratas.
Desde el lado estadounidense solo se llega a ver como el agua desaparece, así que no tiene mucho atractivo, aunque si que se puede llegar a las islas que hay justo antes del salto de agua.

Creo que la manera en la que conocí las cataratas fue a través de la película Superman II. Aunque no recuerdo el argumento de la película, la escena en la que Superman salva al niño de la caída al río se me quedó marcada, aquello me resultó impresionante y ahora que he tenido la oportunidad de verlo en persona no me ha defraudado para nada.

Como atracciones a realizar te pueden recomendar muchas y todas muy buenas, pero solo hay una imprescindible: el crucero Maid of the Mist. Cuesta $16.5 y la cola para entrar, aunque puede ser de mas o menos media hora, engaña. Por lo menos es para bien, porque esta divida en dos tramos, antes y después de los ascensores. Estos ascensores te dejan prácticamente en el embarcadero, habiendo que esperar a unos 2 o 3 cruceros antes de nuestro turno.
Te dan un chubasquero de recuerdo para que te hagas la ilusión de que no te mojaras, pero es mentira, no sirve de nada.
El viaje dura 18 minutos, o ese es el tiempo que grabé desde que el barco arranca hasta que volvió a amarrar. Lo he editado un poco y lo mejor está alrededor de los 3 primeros minutos, a partir del minuto 4 la cosa se tranquiliza.

Por supuesto, el vídeo esta grabado con un el Omnia 2 que es totalmente sumergible, y quien no se lo crea que haga la prueba. Por si acaso de vez en cuando lo tapaba y le pasaba el dedo por delante del objetivo para quitarle el agua. Yo acabé así, y si no llega a ser por la grabación me habría perdido muchas partes, porque hay veces en las que el agua te pega tan fuerte en la cara que es imposible abrir los ojos:

Para pasar el día entero en Niagara Falls, no es mala idea comprar el Adventure Pass que por unos $50 incluye el crucero, el acceso a la catarata por el interior, un paseo por unas escaleras muy cerca de la cascada y la entrada para un cine 4D (esto quiere decir con efectos climáticos simulados durante la película).
Después de disfrutar un par de horas más de las atracciones nos marchamos hacía nuestro hotel en Painted Post, un pueblo del estado de Nueva York a medio camino entre Toronto y NYC, y para ello debemos cruzar la frontera.

CALAMITY TIME
Pues sí, Calamity Time, llegamos a la frontera con todo en orden, pasaporte, el ESTA (una especie de visado) que cuesta $14 y el agente de la aduana nos dice que tenemos que ir a inmigración, que dejemos el coche donde esta el otro policía y que entremos al edificio. Pues iba yo pendiente de que no me pasase por encima ningún otro coche de los que saliese de las calles de las casetas y fijándome en el aparcamiento que había a la izquierda del coche patrulla que hasta que no estaba a 20 metros del policía no me di cuenta de que ya estaba con la mano en la pistola preparándose para disparar y haciéndome gestos para que aparcarse a su derecha. Cuando llegué a su lado la conversación fue esta (policía muy cabreado):

– WHERE ARE YOU GOING!?
– I was going to park there.
– DIDN’T YOU SEE ME? PAY ATTENTION, MAN. YOU CAN BE THE BEST GUY IN THE WORLD OR YOU CAN BE A TERRORIST. AND WE DON’T KNOW YOU.
– Sorry, I didn’t understand well what the officer said. I’m learning English.
– PAY ATTENTION, YOU ARE IN THE BORDER.

Border, efectivamente, eso es lo que esta hecho el servicio público en los EEUU unos borders. Dos horas en inmigración, tratados como criminales hasta que se demuestre lo contrario. Y aquí empecé a echar de menos al que me interrogó en la aduana de Canadá.
Luego resulta que el ESTA (el visado electrónico) aun no está implantado en aduanas ‘terrestres’, que por el momento solo es valido para cruceros y aviones y que se ira implantando poco a poco. Hay que hacer un nuevo visado escribiendo exactamente lo mismo que en el ESTA y pagando $6 más.
Más tarde nos dimos cuenta de que es cierto de que en EEUU, al menos el gobierno y sus secuaces, viven con mucho miedo al terrorismo.

Una de las cosas que mas llamó la atención en la carretera son los camiones anti-asalto:

 

Día 30
Después de dormir en el EconoLodge de Painted Post nos dirigimos a Nueva York por la Interstate 86 donde repostamos por primera vez y podemos comparar el precio de la gasolina:

El precio esta indicado en $/gl, siendo un galón unos 3,78 L, lo que quiere decir que la gasolina mas barata está a 0,68 €, un tercio mas barata que en Canadá, y casi a mitad de precio de lo que pagamos aquí. Pero también es verdad que se consume más, no hay mas que ver los trastos que gastan:

Le pregunté al dueño de este camión por los pinchos de las ruedas y me dijo que no tenían un fin mas allá del estético, aunque si es necesario usarlos…. tampoco, son de plástico :(. Es muy normal ver a los camiones adelantando a los coches, se ve que no se hace distinción de velocidades según vehículo.
Los coches no arrastran caravanas, si no al revés:

Y esta es la lectura del contador:

El control de consumo indica 8,8 L/100 Km, eso es el consumo mínimo conseguido en unas 2 horas, casi imposible bajar a los 8,7, y el cuentakilometros marca unos 124 Km/h, totalmente ilegal, la velocidad máxima absoluta en carretera son 65 mph (105 km/h) y al pasar las curvas no es difícil encontrarse un coche patrulla escaneando. En la carretera se avisa de que con 2 multas en tramos con obras se retira la licencia para conducir… si va a resultar que en España no estamos tan apretados.

A mi se me hace imposible ir a un ritmo tan monótono: mirar por el espejo, poner intermitente, reducir marcha, pisar a fondo, cambiar de carril, quitar intermitente, mirar por el espejo, poner intermitente, volver al carril, quitar intermitente, subir marcha, ¡ES LA VIDA! Es una forma de prestar atención a lo que está pasando en la carretera y mantenerse alerta, de otra manera me aburro, desconecto, empiezo a buscar algo para despertar y es cuando el coche de adelante frena y me pilla desprevenido… no gracias. Si ya lo decían en la autoescuela: “tu ve a una velocidad a la que te sientas cómodo”.

Y entre que contaba esto, cambiamos de estado:

Y aparecen las indicaciones que un seguidor de The Office no puede obviar, es algo que te dice: -Ven, ven por aquí.:

Scranton
Estas son las ventajas de ir en coche, que cuando quieres parar, paras.
Scranton es la ciudad donde se desarrolla la serie The Office, una comedia friki sobre la vida laboral de los trabajadores de la empresa papelera (ficticia) Dunder Mifflin.

Lo malo de presentarse sin avisar es que uno llega sin haber estudiado la ciudad.
Scranton fue una importante ciudad minera dedicada al carbón, pero con la llegada del petroleo toda su industria se vino abajo. Ahora sigue siendo una de las ciudades mas importantes de la zona, pero en sus calles se siente lo que en inglés llaman urban decay: la mayoría de los elementos metálicos en la calle se encuentran podridos por el óxido, igual que los elementos de madera, y la pintura de los muros lleva pidiendo una restauración desde hace ya algunos años. Testigos de su éxito pasado quedan impresionantes edificios y monumentos como el cuartel de bomberos y el ayuntamiento:

La Courthouse Square:

El Scranton Electric Building:

Y la antigua estación de tren, ahora convertida en hotel:

También hay que mencionar la Universidad de Scranton, una de las 10 mejores de de los EEUU, aunque siendo gestionada por jesuitas, no es de extrañar su poder.

Continúa el viaje, que hoy se duerme en Nueva York.

Nueva York

Atravesamos el George Washington Bridge a eso de las 19:00, lo que no es una mala hora para llegar a la ciudad que nunca duerme, o al menos eso dicen. El G. Washington Br se construyó en 1931 y durante algún tiempo fue el puente colgante mas largo del mundo, siéndole arrebatado el título seis años después por el Golden Gate de San Francisco. Actualmente el récord lo lleva un puente de Japón que casi lo duplica en longitud.
El acceso al puente está sujeto a $8 de peaje que solo se pagan al acceder a Manhattan, en el otro sentido es gratuito. A pesar de ser caro, para llegar a Queens, que es donde tenemos el hotel, resulta muy conveniente pues el recorrido se hace en autopista y se puede llegar en 10 minutos, que de otra manera serían unos 40 minutos.

El recorrido por Jamaica Ave, una de las más importantes de Queens me recuerda a Scranton, se ven coches viejos (no era normal en Toronto), las paredes de las casas y los carteles de los establecimientos sucios y se siente pobreza en el ambiente.
Al abandonar el hotel para coger el metro nos asaltaron un par de mendigos pidiendo limosna, uno de ellos incluso me dio la mano y se presentó. Hay gente que ha hecho de los bancos de la plaza su hogar. Eso ya me recordaba más a España.
El metro es totalmente caótico, al menos en los momentos que está en obras. Nosotros debíamos de viajar por la linea E sin complicaciones, pero después de las 22:00 este circula por la linea F, que hay que acceder a ella a través de la M y el F no para en todas las paradas en las que coincide con el M, al menos eso avisaban los carteles en la estación una vez que habías bajado. Para el resto de lineas había un tablón de anuncios con quizás 20 nuevas rutas que toman y evitan los trenes según la fecha. Las ardillas que comían de la mano en Toronto también tienen su reemplazo:

Bueno, llegamos a nuestra parada en la 6th Ave con la intención de subir al Empire State Building, pero estaba nublado y había comenzado a llover, así que nos avisaron que está cerrado por el peligro de los rayos. Nos volvimos entonces a visitar Times Square:

Debería de haberme resultado impresionante, pero después de ver Dundas Square en Toronto, su calificación bajó a espectacular. No es ninguna queja, solo que recomiendo ver esta plaza antes que la otra para tener una mayor impresión. Al ver Dundas Square, que es como la mitad de grande, te haces una idea de que vas a ver aquí.
Este es el lugar donde he visto mas turistas en todo Nueva York, y creo que no me equivoco al darle la misma importancia que a la Estatua de la Libertad y al Empire State Building, al que por cierto nos volvimos a acercar porque cesó la lluvia.
La foto del día:

A las 12 de la noche entramos al edificio y cuando conseguimos subir ya era la 1 de la madrugada y eso que la cola era pequeña. No quiero imaginar lo que habrá que esperar en hora punta.
La entrada al observatorio (piso 86) cuesta $22.
Respecto a la sensación, puedo decir que me recordó a las cataratas del Niagara, por la humedad del día, por el viento y por la temperatura, mucho mas baja que a nivel de suelo. Realmente impresionante y precioso para ver de noche. Para estar construido en 1931 le sienta muy bien seguir siendo el edificio mas alto de Nueva York (después de la destrucción de las torres gemelas y hasta que se termine el nuevo World Trade Center).
El Rockefeller Center desde abajo:

Uno de los edificios del Rockefeller Center, el 30 Rockfeller Plaza, es también visitable, se le conoce como “Top of the Rock”.

Alumbrado del Bryant Park:

La ciudad comienza a dormir a las 2 de la mañana, todo está cerrado, la enorme cantidad de basura de los rascacielos se deja en las aceras a la espera de que la recojan, las obras en las calles ya han comenzado… es mejor retirarse a coger fuerzas.

Día 31
Salimos directos a la última parada de la linea E, el World Trade Center, el antiguo emplazamiento de las torres gemelas en el que ahora se trabaja para que dentro de 2 años esté lista la Freedom Tower.

Atajamos hasta Broadway y nos dirigimos al sur, donde al llegar a Bowling Green casi no se puede ver el Chargin Bull entre la gente:

La escultura simboliza el optimismo, agresividad y prosperidad de los mercados. Fue un regalo que costó todos los ahorros de su autor, Arturo Di Modica. Aunque para ser un regalo que colocó sin permiso en una plaza pública se auto-permite los derechos de ponerla en venta y reclamar los derechos de autor. Quizás yo le regale un Lamborghini a mi ayuntamiento, se lo dejaré en mitad de la plaza y le encargaré sus cuidados, eso si, me reservaré el derecho a conducirlo cuando me apetezca.
Ya en la costa sur de Manhattan se encuentra Battery Park con monumentos patrióticos y los restos de The Sphere, la escultura que se encontraba entre las torres gemelas y acabó sepultada:

 

Al lado este de Battery Park se toma el ferry a Staten Island, es totalmente gratuito y mucha gente lo recomienda para ver la Estatua de la Libertad porque dicen que no merece la pena pagar y perder 3 horas para ver poco mas que la estatua por dentro. A mi me convenció eso de no perder 3 horas.

El ferry es un servicio de transporte gratuito creado para los trabajadores que residen en Staten Island y que se dirigen cada día a Manhattan, sale cada 30 minutos o cada 20 si es hora punta y el trayecto dura unos 20 minutos. En el viaje hacia Staten Island hay que situarse a estribor (derecha) y a babor en el de vuelta para así poder ver la majestuosa estatua.

Desde el ferry también se ve una panorámica de Manhattan increible:
Foto del día (no he podido subirla a resolución completa):

Una vez llegamos a Staten Island se puede aprovechar para ver los tribunales y visitar el museo, que esta a 5 minutos del embarcadero, cuesta $3 y es interesante aunque pequeño.
Uno de los carteles en el embarcadero es este, y también se puede ver en la mayoría de los edificios públicos:

A eso me refería cuando decía que se tiene mucho miedo al terrorismo.

Al volver de Staten Island caminamos por la costa este hacia el norte, donde está el transitado helipuerto turístico y el museo de barcos históricos y a continuación nos encontramos el puente de Brooklyn.

Este puente es el más famoso de Nueva York y fue construido en 1883, siendo el primero en emplear acero para su construcción, lo que marcó un antes y un después en ingeniería de puentes. Tiene 6 carriles para vehículos libres de peaje y un pasillo sobre ellos dividido en dos zonas, ciclistas y peatones. Suele estar muy concurrido ya que mucha gente lo utiliza para hacer deporte y algunos ciclistas se lo toman tan en serio que a veces resulta peligro para los que simplemente pasean por el.
Continuamos la ruta por Lafayette St, que alberga los tribunales y otros inmensos edificios públicos, algunos de ellos imitando los templos griegos, para llegar a China Town y posteriormente a Little Italy.

Little Italy mantiene su estética pero ha perdido la mayoría de su alma. Por supuesto se pueden encontrar restaurantes de comida italiana, pero China Town va devorando poco a poco este pequeño barrio.
Llega el momento de coger el metro e ir hasta Central Park, otra de las maravillas de Nueva York.

Este es sin duda el que considero el mayor lujo de la ciudad. Es el carril bici, la pista para correr, el bosque para descansar, el lago donde navegar y aparte también tiene bastantes campos de beisbol (una espinita que me traigo de vuelta, no haber tenido ocasión de jugar al beisbol) y también hay música.
Durante el verano se celebran en Central Park varios conciertos por semana. A nosotros nos tocó el de Wanda Jackson, la figura femenina más importante del rockabilly, pero dado que su época de mayor fama coincidió con la de Elvis Presley y que el rockabilly no ha tenido mucho éxito en España, rápidamente dejamos nuestro hueco a gente con mayor interés.
Salimos hacia la 5th Avenue, la calle con mas lujo de Nueva York, entrando a la Apple Store de cristal, que aunque en el verano esta cubierta con cortinas blancas no deja de ser impactante.
El viaje de Nueva York se acaba con la visita a esta avenida, y me vuelvo un poco decepcionado porque me esperaba una Nueva York llena de lugares como Central Park y la 5th Ave, cuando estos son realmente la excepción; en cambio la mayoría de los barrios necesitan bastante cuidado y mantenimiento, al menos para mantener la imagen que la ciudad se merece. Quizás la tenía demasiado idealizada. Hay que pensar que una ciudad de hierro y acero se desgasta mas fácilmente que una de piedra. Pero no puedo dejar de acordarme del poema de Lorca, La Aurora de Nueva York, al recordar barrios como Staten Island, Brooklyn, Chelsea o Queens:

La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean las aguas podridas.

La aurora de Nueva York gime
por las inmensas escaleras
buscando entre las aristas
nardos de angustia dibujada.

La aurora llega y nadie la recibe en su boca
porque allí no hay mañana ni esperanza posible:
a veces las monedas en enjambres furiosos
taladran y devoran abandonados niños.

Los primeros que salen comprenden con sus huesos
que no habrá paraísos ni amores deshojados;
saben que van al cieno de números y leyes,
a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.

La luz es sepultada por cadenas y ruidos
en impúdico reto de ciencia sin raíces.
por los barrios hay gentes que vacilan insomnes
como recién salidas de un naufragio de sangre.

Aunque esto no me hace dejar de querer volver y darle una segunda oportunidad. Aun me han quedado barrios por visitar, como el Bronx, Harlem o el West Side.

Día 34
Como no podía ser de otra manera, toca la visita a la torre CN:

La torre fue concebida únicamente como antena de televisión de manera que con su altura los rascacielos que emergían cada año no llegasen a interferir su comunicación, pero durante su construcción, los ingenieros pensaron que se le podría sacar una rentabilidad extra a la torre si la convertían en un edificio visitable, y así hicieron. Esto la convirtió en el observatorio abierto al público mas alto del mundo desde 1975 hasta 2008, siendo ahora solo superado por Shanghai World Financial Center. La altura de la primera plataforma (el Sky Pod) es de 346 metros y la segunda (Space Deck) está a 446 metros y estas son sus impresionantes vistas:

La sensación es muy diferente a la de cuando se ve una ciudad desde el avión, allí vas con el cinturón y la ventana es pequeñita, y aunque hay mucha gente a la que le produce claustrofobia, a mi esa lata me proporciona seguridad. En la torre no tienes nada que te sujete, tienes libertad de movimiento y solo te separa un cristal que parece como el de las ventanas de nuestras casas. Y por si fuera poco, puedes intentar pisar a la gente que está en el suelo:

Dicen que el cristal del suelo podría soportar 14 hipopótamos y hay a quién le gusta saltar encima de el, yo hasta que no vea el tamaño de los hipopótamos no me fío.

El día también da para visitar Casa Loma, el mayor castillo canadiense, ya que esta no contó con época medieval. Fue encargado por Sir Henry Pellat, quien introdujo el negocio de la hidroelectricidad en Toronto. Cuenta con 98 habitaciones y un terreno de 16,7 mil metros cuadrados. Su dueño tuvo que subastar la residencia durante la depresión después de la Primera Guerra Mundial debido a la subida de impuestos, que llego a ser de $1000 mensuales. Durante la Segunda Guerra Mundial se usó como laboratorio donde se desarrollo el sonar. Ahora se puede visitar como museo de la vida de su dueño.

Como curiosidad hay que decir que para ser del año 1911 ya contaba con fontanería de cobre y ducha con hidromasaje.

FIN
Aquí acaban las Canadian Adventures, mi percepción de Toronto ha cambiado mucho desde la primera semana, ahora lo encuentro un lugar idílico donde vivir (a excepción del clima), el respeto y la educación son valores muy importantes de esta sociedad, aunque a veces la gente se pasa de fría. Confío en tener algún la ocasión de trabajar una temporada aquí y que así tengáis que venir a hacerme una visita y poner en práctica todo lo que os he enseñado.
Finalmente quiero daros las gracias por haber estado al otro lado del cable y espero que la lectura se os haya hecho más ligera que a mi la escritura.
¡Hasta luego Canadá!

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3 pensamientos en “Quinta semana en Toronto

  1. anonymous

    Gonz writes:Qué colofón mas bueno de las Canadians Adventures! Como te lo montas con lo del hiper carrazo, aunque yo ya sabía de tus intenciones, jeje. Oye si ya tas por aquí a ver si nos vemos por feria :D. Un abrazo!

    Responder
  2. gatodrolo

    ¡¡Sii!! ¡¡Por fin se han acabado!! Me alegro por terminar el diario, no por terminar el viaje.Respecto a la feria… si yo querer, quiero. Pero me tienes que convencer con cosas como:- Tengo aquí un sofá libre que es muy cómodo para dormir.Aunque luego me vuelva a las 7 de la mañana en el coche como siempre, pero saber que esta esa opción. ;)Ya te daré un toque..

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